Las dos formas más comunes de perder criptomonedas son que te roben la clave o que la pierdas. Qanum incluye en sus reglas de consenso una herramienta para cada caso. No dependen de un monedero concreto ni de ningún intermediario: todos los nodos de la red las hacen cumplir.
Si te roban la clave: bóvedas
Una bóveda tiene dos claves:
- una clave de uso diario (ML-DSA-87), la que usas para gastar;
- una clave en frío, guardada sin conexión.
Todo gasto con la clave de uso diario pasa por una ventana de espera que tú eliges al crear la bóveda, por ejemplo 1152 bloques (aproximadamente un día). Durante la ventana el gasto es visible en la red, y la clave en frío puede cancelarlo al instante y mover las monedas a un lugar seguro.
Si alguien roba tu clave de uso diario, no puede llevarse las monedas de inmediato: el robo queda a la vista y tienes la ventana entera para deshacerlo.
Lo que garantiza el consenso:
- La clave de uso diario no tiene atajo: solo puede iniciar la espera; no hay forma de gastar sin pasar por ella.
- La ventana la fija la bóveda, no quien inicia el gasto: un ladrón no puede acortarla.
- Para cancelar no hace falta saber a dónde iba el dinero: basta con ver que empezó la espera.
- Las dos claves deben ser distintas; una bóveda de una sola clave no es válida.
- Ventana: de 144 bloques (unas 3 horas) a 5.256.000 bloques (unos 12,5 años).
Protección extra poscuántica. Si la clave en frío es SLH-DSA (firmas basadas en funciones hash), es de una familia criptográfica distinta a la de la clave diaria (ML-DSA, basada en retículos). Romper un solo tipo de firma no basta para vaciar la bóveda.
Si pierdes la clave: recuperación diferida
Una moneda puede tener una clave principal (ML-DSA-87) y una clave de recuperación (SLH-DSA), que guardas aparte. La clave principal gasta en cualquier momento. La de recuperación solo puede mover la moneda cuando han pasado los bloques que elegiste desde que la recibiste: de 144 bloques (unas 3 horas) a unos 12,5 años.
Si un día pierdes la clave principal, la de recuperación te devuelve el acceso cuando se cumple el plazo.
Ojo: la recuperación protege contra la pérdida, no contra el robo. Quien tenga tu clave principal puede gastar igual. Contra el robo, usa una bóveda.
Qué no resuelven
- Si te roban la clave en frío, o las dos claves, no hay protección: guárdala sin conexión.
- Hay que vigilar la red durante la ventana. Si nadie cancela a tiempo, el gasto final se confirma y es irreversible.
- Elige una ventana con margen: el tiempo real para reaccionar es la ventana menos lo que tardes en enterarte y en que se confirme la cancelación.
- No protegen contra la coacción física.
Más información
- Análisis adversarial de las bóvedas (en inglés): todas las vías de gasto, quién puede cancelar y los límites.
- Whitepaper, sección 14 (en inglés): bóvedas y recuperación en el diseño.
- Firmas poscuánticas: ML-DSA y SLH-DSA comparadas.
- Preguntas frecuentes: respuestas cortas sobre Qanum.